INICIAL

Presentación

Desde los primeros años de escolaridad es posible ir desarrollando la personalidad de nuestros alumnos para que puedan adaptarse a los requerimientos de una sociedad cambiante, para que puedan desempeñarse con eficiencia y satisfacción.

El comienzo de un aprendizaje significativo que dure toda la vida, encuentra un espacio, en principio, en la propuesta pedagógica de Inicial, en la que se da énfasis hacia el desarrollo de los aspectos cognitivos y creativos del educando, el aspecto religioso en toda su dimensión y el inglés.

La interacción directa con otros niños y adultos, en diversas actividades y el contacto con variedad de materiales y recursos, desarrollan, a través del aspecto lúdico, la dimensión cognitiva y social del alumno, así como sus posibilidades expresivas creativas.

Nuestra MISION como educadores se orienta a formar integralmente, poniendo en práctica, desde la etapa pre-escolar, un modelo educativo que atienda a la dimensión funcional y valorativa de la persona.

Esto es Educar, desarrollando herramientas de aprendizaje y promoviendo la adquisición de virtudes, brindando acompañamiento en la construcción de la personalidad de nuestros alumnos con una actitud de respeto hacia su persona, a su ser integral y a su posibilidad de cambio y mejora permanente.

Objetivos Generales:

  • Fomentar el desarrollo integral de los niños tomando en cuenta sus capacidades, nivel de desarrollo, habilidades, limitaciones y necesidades.
  • Desarrollar el plan de formación en valores de acuerdo a los lineamientos institucionales.

Objetivos Específicos:

  • Promover variadas experiencias que permitan la construcción, significatividad y funcionalidad de los aprendizajes, posibilitando en los niños la resolución de problemas de la vida diaria.
  • Asumir el rol de facilitador de experiencias de manera creativa e innovadora.
  • Atender las necesidades educativas especiales de los niños.
  • Respetar y atender las diferencias individuales en ritmos, estilos, conocimientos previos, experiencias, etc. de los alumnos mediante una metodología activa que pueda adaptar medios y materiales a sus requerimientos.
  • Promover la autonomía, capacidad de elección y el trabajo en equipo.
  • Propiciar la participación activa del alumno en el proceso educativo desde la planificación, ejecución y evaluación.
  • Capacitarse en forma permanente para estar a la vanguardia.

PERFIL DEL ESTUDIANTE DE EDUCACIÓN INICIAL:

Perfil de ingreso del estudiante de Educación Inicial en función a competencias (3 años).

Aprender a conocer

  • Es consciente de lo que puede hacer por sí mismo con su cuerpo.
  • Analiza situaciones sencillas antes de actuar.
  • Conoce y nombra las partes de su cuerpo relacionándolas con las de los otros.
  • Conoce y nombra ilustraciones que ve en los libros que leen o que manipula por sí mismo.
  • Se vuelve más curioso y va en busca de un objeto que le interesa.
  • Empieza a usar los pronombres: yo, tú, mío, nosotros, ellos. Comienza a entender el concepto “mío” usándolo frecuentemente.
  • Sabe su nombre, el de las personas de su entorno y el de algunas partes de su cuerpo.
  • Pasa de las oraciones simples a las más estructuradas (de 5 ó 6 palabras)
  • Entiende la mayoría de las cosas que se le dice.
  • Reconoce a Jesús y a su madre la Virgen María.
  • Tiene incipientes conocimientos religiosos.
  • Aprende oraciones sencillas referidas a Dios.

Aprender a hacer

  • Se desplaza con libertad y seguridad en un campo abierto.
  • Posee mayor destreza para sujetar los objetos con más fuerza y los puede desplazar de un lugar a otro.
  • Puede asumir nuevas posturas corporales, como por ejemplo, ponerse de cuclillas.
  • Puede sostener un vaso, una cuchara e intentar desenroscar la tapa de una botella.
  • Es capaz de pasar, una por una, las páginas de un cuento o revista.
  • Comienza a controlar sus necesidades fisiológicas.
  • Consolida el proceso de la marcha, es decir, camina por sí solo. Aún le cuesta alternar los pies al subir escaleras.
  • Hace garabatos y trazos libres, ya que puede sostener mejor el lápiz.
  • Arma torres de 3 a 4 elementos, siendo este uno de sus juegos favoritos.
  • Patea y lanza elementos con mayor precisión.
  • Trepa aparatos de mediana altura con mayor seguridad.
  • Empareja objetos de la misma textura.
  • Completa las frases y las rimas de los cuentos que conoce.
  • Repite palabras que escuchó en alguna conversación.
  • Participa de las celebraciones tradicionales de carácter religioso-familiar.
  • Reza en un horario determinado todos los días (alimentos, antes de dormir, etc.)
  • Practica el silencio y la buena postura para orar.

Aprender a convivir

  • Recurre a las pataletas para conseguir lo que quiere.
  • Reacciona con enojo y frustración cuando se le recuerda que no debe pasar de un límite.
  • Se comporta bien con otros adultos porque no se siente en confianza para desafiar las normas.
  • Es impaciente y le cuesta esperar su turno.
  • Reclama la atención de los adultos logrando que estén pendientes de él.
  • Lo quiere todo para él y le cuesta compartir con los demás.
  • Es sensible y puede consolar a sus familiares y/o amigos.
  • Imita las actitudes y gestos religiosos de los adultos.

Aprender a ser

  • Observa al adulto e imita algunas acciones. Por ejemplo: cuida a un bebé, habla por teléfono.
  • Desarrolla juicios de valor, determinando lo que está bien y lo que está mal.
  • Disfruta ser halagado cuando juega, se alimenta o hace alguna acción concreta.
  • Controla su comportamiento cuando se encuentra en un ambiente conocido para él.
  • Pasa gran parte de su tiempo probando sus límites para explorar el entorno.
  • Es voluble y presenta con frecuencia cambios de humor.
  • No controla sus impulsos emocionales. Su enojo y frustración lo canaliza llorando, golpeando o gritando.
  • Es cariñoso con la figura de Dios mostrada por los adultos.
  • Gusta ayudar a otros.

Perfil de egreso del estudiante de Educación Inicial en función a competencias (5 años)

Aprender a conocer

  • Manifiesta un recuerdo claro de hechos y lugares remotos.
  • Elabora relatos secuenciados temporal y causalmente.
  • Escucha atentamente una narración, lo cual le permite responder de manera acertada preguntas de comprensión.
  • Cuenta de manera inteligente una decena de objetos y plantea situaciones en las que tiene que repartir.
  • Dibuja figuras humanas con tronco y les agrega otros detalles, como pestañas, cejas, dedos, etc.
  • Tiene interés por los números y puede aprender de memoria un número telefónico importante para él.
  • Acompaña el juego espontáneo con comentarios, diálogos y explicaciones, demostrando su fantasía e imaginación.
  • Escribe su nombre y apellido. Además, copia otras palabras.
  • Dibuja figuras reconocibles y no necesita acompañarlas de una explicación verbal.
  • Demuestra curiosidad por el texto escrito. Le interesan los carteles y anuncios de su entorno.
  • Maneja un amplio vocabulario expresando con claridad lo que siente y piensa.
  • Reconoce a Dios como Padre amoroso, a Jesús su hijo como nuestro amigo y a la Virgen María como Madre.
  • Conoce sus privilegios como hijo de Dios.
  • Sabe reconocer las conductas adecuadas, según las normas aprendidas.
  • Observa y aprende cómo los adultos manejan su religiosidad.
  • Conoce lo que es la Biblia y gusta de algunos de sus relatos, especialmente las parábolas.
  • Conoce al fundador Padre Guillermo José Chaminade y algunos religiosos del SJO.

Aprender a hacer

  • Puede enrollar papel o serpentina sin dificultad.
  • Salta, repta y trepa sin mayor dificultad.
  • Coordina los movimientos para vestirse y desvestirse.
  • Demuestra mayor destreza al utilizar técnicas gráfico-plásticas.
  • Tiene mayor control sobre sus movimientos. Disfruta de carreras, bailes y saltos.
  • Tiene mayor destreza para atar los pasadores de sus zapatos.
  • Demuestra mayor destreza al utilizar el lápiz.
  • Pinta con mayor precisión dentro de un espacio delimitado.
  • Es capaz de aprender a patinar y montar bicicleta.
  • Manipula con mayor precisión el lápiz, el cepillo de dientes, el peine, etc.
  • Es capaz de escribir letras y números con mayor destreza.
  • Arma rompecabezas complejos.
  • Participa con agrado en festividades religiosas y liturgias, según la extensión del tiempo.
  • Asiste a Misa.
  • Muestra hábitos de piedad consistentes a través de las oraciones diarias, de su conocimiento de Dios y de su comportamiento.
  • Practica el silencio y la buena postura para orar.
  • Reza el Padre nuestro, el Ave María, oraciones marianista y otras oraciones.
  • Canta y gusta de algunas canciones dedicadas a Dios.
  • Practica normas de convivencia.

Aprender a convivir

  • Disfruta realizando carreras y competencias entre sus pares.
  • Puede participar en juegos de mesa respetando turnos y normas de juego.
  • Muestra inseguridad frente a situaciones y personas desconocidas.
  • Adquiere la capacidad de reflexión: piensa antes de actuar con el fin de evitar conflictos.
  • Comparte juguetes y juegos con sus amigos y amigas disfrutando su compañía.
  • Quiere hacer cosas buenas por los demás y les gusta ser reconocido por hacerlas.
  • Reconoce el Espíritu de Familia a través de actitudes y acciones.
  • Se compadece de las personas que sufren.
  • Trabaja como voluntario para una obra de caridad local.
  • Dona alimentos, ropa o juguetes para aquellos que lo necesitan.

Aprender a ser.

  • La familia y el colegio tienen un papel fundamental en la adquisición de valores y normas de conducta.
  • Es capaz de establecer compromisos con los demás y comienza a percibir la importancia de la amistad.
  • Comienza a desarrollar esquemas morales basándose en las opiniones de los adultos y familiares que lo rodean.
  • Encuentra con facilidad excusas para evitar realizar alguna actividad.
  • Siente interés por las personas que lo rodean. Hace referencia a sucesos en los que intervienen él y otras personas.
  • Observa el comportamiento de adultos cercanos y lo toma como referencia para construir su personalidad.
  • Le gusta que lo elogien cuando hace las cosas bien, y empieza a darse cuenta de que también comete errores.
  • Manifiesta inquietud con respecto a la muerte vinculándola, generalmente, con una ausencia afectiva.
  • Puede asumir responsabilidades que no dejará de cumplir.
  • Es cariñoso con la figura de Dios mostrada por los adultos.
  • Es naturalmente, contemplativo y orante.
  • Se siente protegido por Dios.
  • Cree, ama y confía en Dios, encomendándose a Él a través de la oración.
  • Gusta de ayudar a otros.

PLAN DE ESTUDIOS

ÁREAS ACADÉMICAS

Formación:

En el transcurso del año trabajaremos el Plan de Formación que abarca tres grandes dimensiones del desarrollo.

  • Dimensión afectiva.
  • Dimensión Social.
  • Dimensión Espiritual.

Estas tres dimensiones se desarrollarán a través de los aspectos de Autoestima e Identidad, Sexualidad, Autonomía, Habilidades Sociales y Espiritualidad.

Comunicación

Tiene como meta el desarrollo de las competencias comunicativas y lingüísticas de las niñas y los niños. Contribuye al desarrollo de capacidades cognitivas, afectivas, sociales y meta cognitivas mediante el uso del lenguaje verbal, corporal, gestual, visual, plástico, dramático y musical. Involucra el desarrollo de los siguientes componentes:

  • Expresión y comprensión oral.
  • Comprensión lectora.
  • Producción de textos.
  • Expresión y apreciación artística.

Matemática

El trabajo en esta área permitirá desarrollar el pensamiento lógico-matemático estableciendo relaciones con el mundo real a partir de situaciones problemáticas de la vida cotidiana. Las tareas que implican el uso de las matemáticas son: contar, calcular, orientarse espacialmente, medir, diseñar, establecimiento de normas, ingerir y explicar. Los componentes de esta área son:

  • Número, relaciones y funciones.
  • Geometría y medida.
  • Estadística y probabilidades.

Ciencia y Ambiente

Esta área propugna el conocimiento del medio ambiente natural y a partir de éste, lograr que los niños se sientan parte de él y puedan interactuar respetándolo. De igual manera, la interacción con el medio natural les permitirá iniciarse en la utilización de estrategias y procedimientos básicos de investigación: observar, hacer preguntas, formular posibles respuestas, recolectar o recibir información, darse algunas explicaciones, etc. Los componentes del área son:

  • Conocimiento del medio ambiente natural.
  • Intervención humana en el ambiente.

Personal Social

Tiene como propósito el conocimiento de sí mismo y de los demás, a partir de la toma de conciencia de sus capacidades personales y de las relaciones con su medio social. Los logros de aprendizaje propuestos están interrelacionados en función a los siguientes componentes:

  • Perceptivo, Orgánico-Motriz y Sociomotriz.
  • Identidad.
  • Autonomía.
  • Socialización y regulación emocional.

Educación Religiosa

En el área de formación religiosa propiciaremos que los niños descubran e identifiquen a Dios como el creador del mundo, a su hijo Jesús, como un amigo del que aprendemos el amor por los demás, la amistad, el respeto y muchos otros valores que debemos imitar.

  • Participarán en diferentes celebraciones del ciclo litúrgico con alegría y respeto.
  • Identificarán a la Virgen María como la persona escogida por Dios para ser la madre de Jesús y como su madre celestial.
  • Utilizarán la oración para comunicarse con Jesús y María.

Si bien la Formación Religiosa es un área a considerar, sus capacidades y actitudes propiciaremos sean trabajadas en todo momento e integradas a la rutina diaria de los niños para lograr que mediante la vivencia todos y cada uno estemos involucrados. Los logros del área están referidos a dos componentes:

  • Conocimiento del mensaje de Dios
  • Vivencia de actitudes cristianas

Inglés:

En ésta área el objetivo principal es que los niños se familiaricen con el inglés como una segunda lengua, adquieran vocabulario y aprendan estructuras básicas así como se entrenen auditivamente en el idioma.

En el nivel Inicial nuestro objetivo es que nuestros alumnos y alumnas se comuniquen de una manera correcta a través del inglés y que desarrolle su capacidad auditiva y lectora.

PERFIL DEL PROFESOR

El profesor marianista conforma la comunidad escolar con responsabilidad profesional, plenamente identificado con el carisma y pedagogía marianistas como animador del crecimiento en la fe cristiana. Testimonia el Espíritu de Familia en la interacción educativa institucional.

Suscita la formación de personas íntegras, fuertes en la fe y en misión permanente, adaptándose a los estilos de aprendizaje de sus alumnos para potenciar el desarrollo pleno de capacidades, habilidades, destrezas y actitudes individuales.

Dimensión pedagógica profesional

  • Es un profesional con grado de Bachiller en Educación y título de Licenciado en Educación Inicial, Primaria o Secundaria.
  • Es un profesional en constante capacitación y actualización que asiste a seminarios, talleres, diplomados, etc.
  • Participa en foros, congresos, publicaciones.
  • Tiene capacitación en tutoría, asumiendo que todo profesor es un tutor por naturaleza.
  • Domina las disciplinas de su especialidad y nivel, actualizándose permanentemente.
  • Domina las TIC’s y las aplica en su trabajo diario.
  • Elabora proyectos educativos sobre la base de diagnósticos y perfiles de la Institución.
  • Diversifica los contenidos educativos en función de las necesidades de los alumnos.
  • Posee dominio técnico–pedagógico: planificación, ejecución y evaluación educativa.
  • Aplica estrategias de aprender a aprender en su práctica docente, promoviendo el pensamiento crítico, la creatividad y la solución de problemas.
  • Se expresa con claridad, propiedad, fluidez, oportunidad y pertinencia.
  • Evidencia permanente actualización profesional y metodológica en su respectiva área, orientándola al servicio de la formación cristiana.
  • Promueve la Pedagogía Marianista, haciendo de cada curso un medio de evangelización.
  • Planifica adecuada y oportunamente sus sesiones de aprendizaje, acorde con los estilos y ritmos de sus alumnos.
  • Brinda educación personalizada, acompañando a los alumnos en su desarrollo personal.
  • Estimula la formación integral de los alumnos, desarrollando habilidades, destrezas, capacidades, actitudes y vivencia de valores.
  • Tiene apertura y disposición a ser evaluado, mostrando siempre una actitud asertiva.
  • Se autoevalúa permanentemente.
  • Acepta críticas y estímulos para mejorar su labor profesional, interactuando en Espíritu de Familia.

Dimensión personal

  • Es íntegro, entusiasta, fomenta el debate y la discusión, toma decisiones acertadas, inspira confianza, sabe dirigir y permite el desarrollo personal de los integrantes de la institución, en cualquier circunstancia.
  • Propicia la camaradería, es optimista y respeta los aportes, ideas y opiniones de sus compañeros, actuando con transparencia.
  • Cumple con sus deberes laborales puntualmente.
  • Fomenta la disciplina en el trabajo y participa responsablemente de los eventos escolares.
  • Es un facilitador y catalizador de las soluciones.
  • Es empático con su entorno y tiene un trato amable con los demás.
  • Conoce el desarrollo cultural, social y económico de su región y se identifica con el proceso de transformación de su país.

Dimensión institucional

  • Vive el Carisma Marianista, compartiéndolo con los demás.
  • Busca formar a sus alumnos como personas, sirviéndolos siempre.
  • Promueve la práctica de valores con su ejemplo de vida.
  • Promueve la participación asertiva y creativa en todas las actividades realizadas por el Centro Educativo.
  • Acepta y cumple las normas establecidas para una convivencia armoniosa, mejorando el clima institucional.
  • Se relaciona con su prójimo, vivenciando el Espíritu de Familia y los valores cristianos.
  • Es auténtico y transparente en su actuar, viviendo el Espíritu de Familia.
  • Crea un clima de confianza y cordialidad, acogiendo fraternamente a todos.
  • Proporciona apoyo y atención al que lo necesita, en cualquier ocasión.
  • Asiste a las actividades programadas por el Centro Educativo, participando y colaborando en forma activa y asertiva.
  • Asume un compromiso institucional en todas las actividades organizadas por el centro educativo, teniendo una actitud proactiva.

Dimensión ético cristiana – marianista

  • Sirve a la Iglesia como cristiano católico marianista con una fe comprometida en la construcción del reino de Dios.
  • Evangeliza diversos ambientes con su coherencia de vida cristiana, dando auténtico sentido a su existencia.
  • Vivencia el carisma y la pedagogía marianistas en la interacción educativa de cada día.
  • Edifica su crecimiento espiritual, centrado en la vida sacramental, la oración y el apostolado.
  • Disfruta el servicio a los demás, en cualquier circunstancia.
  • Promueve la formación en la fe cristiana con su ser y actuar cotidiano como testigo creíble del Evangelio, reconociendo la importancia de ser comunidad.